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domingo, 31 de agosto de 2014

Décimas a Izúcar de Matamoros

Una composición del Profesor Isaac Zurita Vega

El cielo perdió una estrella
en su lindo firmamento,
vengo aquí y la encuentro
con donaire cual doncella
Izúcar eres tan bella
que me arrancas un suspiro,
ahora que te conozco y
miro en tu comba de arrebol.

Ciudad de antaño gloriosa
que los códices proclaman,
Itzocan así te llaman
por eso eres famosa
una obsidiana brillosa
significas en tus lienzos
fueron grandes los comienzos,
hasta que el ibérico llegó
y tus dioses destruyo
con saña, fuego e incienso.

Izúcar, vida en la historia,
presente en diversos modos
Don Mariano Matamoros
enaltece a tu memoria,
las blancas páginas de gloria
que a diario escribimos todos,
son polvos de aquellos lodos
convertidos en progreso,
tienen alegría en exceso
con magnífico decoro.

Campiña fértil, prodigio
y sol, lugar de culturas;
tantos barrios de iglesias santas
que le impuso el español,
gente que es todo amor
y en amistad portento,
como ese excelso convento
de Santo Domingo de Guzmán
que se logró encimar
sobre prehispánico templo.

La conquista hizo llegar
oleadas de religiosos,

esos frailes tan piadosos
prestos para transformar,
querían exterminar
la arraigada idolatra
y con sin igual felonía,
sobre pirámides caídas,
iglesias fueron construidas
con cantos y alegorías.

Cortés comunicó al rey
que en oratorios paganos
reunianse Itzocanos
contándose entre ellos cien.
Carlos Quinto y su ley
mando a todos a arrasar,
queriendo así sepultar
la raíz del mexicano,
que en territorio poblano
jamás pudieron sacar.

Así se puede observar
en cada barrio la cruz
que con católica luz
nos vinieron a implantar;
aquí se pueden contar
diecinueve construcciones
que brindan bendiciones
a los hombres y mujeres
desde hace muchos ayeres
rezando sus oraciones.
La arquitectura singular
del templo de Santiaguito
hace lucir muy bonito
el barrio de Mihuacán;
muy bellísimo el lugar
templo de la Asunción,
linda y culta construcción
como el templo a Magdalena,
en arquitectura buena
que se alumbra con el sol.

El de Diego Alcalá
del barrio de Chiconcoac,
es un templo a todo dar
donde Cristo encontrará,
venir a Izúcar será
una experiencia divina
pues en todo se adivina
del católico sus leyes
como el templo de Los Reyes
y el de Santa Catarina.

Anotemos en la lista,
siguiendo nuestro camino,
templo de San Bernardino
y el de San Juan Bautista
de Piaxtla y de Coahuixtla.
Repasando con esmero
a San Martín caballero
y que nos socorra la luz
los templos a la Santa Cruz
de Tecoxco y Serpentero.

En el barrio del chilar
Santo Tomás de Aquino
es un destello divino
que podemos preservar,
no tengo cuanto acabar
en esta ciudad querida,
quiero un árbol de la vida
o algo de cera escamada,
también la rodela afamada
de palma y cucharilla.

Expreso aquí mi contento,
queriendo invitar a todos
a Izúcar de Matamoros,
lugar que perdona el tiempo;
vayan mis versos al viento
con un saludo en la mano
del inspirado paisano
que les quiere con pasión
y entrega su corazón
del pueblo veracruzano.

lunes, 14 de julio de 2014

Arte y colorido en Izúcar de Matamoros*

El municipio Izúcar de Matamoros se localiza en el estado de Puebla y es una de las ciudades más pobladas de la entidad. En su escudo se representa un cuchillo de obsidiana, una encía roja y cuatro dientes blancos, así como varias huellas humanas. El primer nombre del lugar, Izúcar, proviene de un vocablo en náhuatl que se ha traducido de diferentes maneras, siendo las más aceptadas: Lugar de obsidiana, Lugar donde se trabaja la obsidiana y Lugar de camino de pedernal.

A partir del establecimiento de los españoles se convirtió en uno de los centros más importantes de cultivo y explotación de la caña de azúcar. Al primer nombre se añadió el apellido Matamoros en honor del teniente general Mariano Antonio Matamoros Guridi por haber liberado a Izúcar en 1812 y formar un ejército de dos mil 500 insurgentes.
Si viaja en transporte público tome en cuenta las siguientes dos rutas: tomar la carretera que va de la Ciudad de México a Puebla y luego seguir por el camino a Atlixco. Si el día está despejado tendrá una vista inigualable de los volcanes, especialmente del Popocatépetl. La segunda opción consiste en tomar la carretera que va a Cuernavaca, desviarse hacia Cuautla y seguir hasta Izúcar de Matamoros. El clima es caluroso así que conviene llevar ropa apropiada.

Aun cuando existen varios sitios de interés hay poca infraestructura turística. En el centro del poblado destaca la arquitectura civil y religiosa, algunos inmuebles datan del periodo virreinal (siglos XVI a XVIII). En las cercanías se encuentra una laguna donde se practica la pesca de trucha, así como varios balnearios.

La ciudad es poseedora de una gran tradición en fiestas populares. También en artesanía, especialmente piezas de barro cocido y policromado. Algunos artesanos han concursado y obtenido premios por el diseño, originalidad y calidad de sus creaciones. Sus piezas tienen gran demanda en México y en otros países.

Entre las fiestas de mayor tradición está la de Santiago Apóstol, el 25 de julio, que incluye actos litúrgicos y danzas tradicionales. La celebración es motivo de alegría para los habitantes y un gran atractivo para personas de otros municipios y entidades federativas. Es una ocasión especial para visitar el templo y probar la comida y dulces típicos, adquirir productos artesanales y disfrutar de los juegos mecánicos.

Un arte creativo
En Izúcar de Matamoros el arte de trabajar el barro es muy antiguo, se remonta a tiempos prehispánicos cuando se elaboraban objetos necesarios para la vida diaria, para comerciar o para formar parte de las ofrendas que se colocaban en honor de los dioses, o en los entierros de los altos dignatarios y guerreros.

Desde hace más de 250 años los artesanos de Izúcar empezaron a hacer figuras y piezas de barro cocido y policromado e imprimieron un sello distintivo a sahumerios, árboles de la vida y calaveras. Cada creación es única y dueña de un fino acabado y gran colorido.

Los árboles de la vida incluyen personajes y escenas relacionadas con la historia de la persona que encarga la pieza, o bien elementos relacionados con la historia local. Cada artesano crea su propio diseño, lo cual da variedad a la producción alfarera de Izúcar de Matamoros.

El uso de sahumerios es común en celebraciones religiosas como la del Jueves de Corpus Christi, realizada recientemente, y en los actos de culto de la Cofradía del Santísimo, durante todo el año. Se dice que hace tiempo los árboles de la vida estaban ligados al matrimonio. La pareja de recién casados recibía como obsequio y en custodia un árbol de madera que debía cuidar durante varios años, al término de los cuales se hacía una fiesta. Si la pareja seguía unida y había cumplido sus metas se le entregaba otro árbol, ahora de barro cocido y policromado que implicaba la continuidad del compromiso. El árbol de la vida es un símbolo de fertilidad y buenas cosechas.

Los talleres de los artesanos cuentan con las herramientas necesarias para realizar su trabajo. Las labores inician a temprana hora con la recolección del barro en determinados cerros o sitios. Luego se procede a su limpieza y preparación para obtener una masa que sea manejable. Las figuras y objetos resultantes se meten al horno a alta temperatura hasta quedar bien cocidos. Se dejan enfriar y se procede a pintarlos.

Cada proceso requiere de un tiempo específico y debe realizarse “como manda la tradición” para obtener buenos resultados. Las figuras de animales pequeños necesitan un armazón metálico, mientras que los árboles de la vida se sostienen únicamente con el barro endurecido.

El decorado es parte importante del proceso. La pieza debe estar previamente pintada de blanco para recibir el color. En épocas pasadas se utilizaba el blanco de España y los pigmentos se elaboran totalmente con productos naturales. Todavía se usan algunos tintes naturales. Los colores se entretejen y animan figuras de mariposas, cráneos, diablitos y corazones. Hay piezas grandes y pequeñas. A mayor trabajo mayor es el precio de la pieza; algunas incluso son de colección y otras tienen bajo costo pero gran calidad.

Cabe destacar el trabajo que realizan los descendientes de don Alfonso Castillo Orta, pionero en el arte de trabajar la alfarería. Sus descendientes han conservado por varias generaciones la tradición artesanal y son famosos por el diseño de sahumerios y árboles de la vida. La familia completa comparte con orgullo y entusiasmo el oficio que les heredaron sus antepasados.

La artesanía de Izúcar de Matamoros expresa la forma de ser de los habitantes y es motivo de orgullo para los mexicanos. Resulta sumamente importante apreciar y difundir este tipo de trabajo artesanal donde predomina la creatividad y el ingenio de nuestros artesanos.

De llamar la atención
Entre las construcciones de carácter civil más interesantes destacan: el Portal Hidalgo, el Ex Palacio Municipal, la Casa de Cultura y la Antigua Casa Colorada (que se encuentra en rehabilitación). Las antiguas construcciones conservan su belleza. Algunas tienen puertas o ventanas protegidas con diferente tipo de balcones. En la Casa de Cultura encontrará algunas piezas artesanales, lo mismo que en el auditorio municipal.
Destaca el templo de San Juan de Dios, el de Nuestra Señora de la Luz (construido en el siglo XVII), y la Parroquia de Santa María de la Asunción.

Se conserva un conjunto arquitectónico del siglo XVI que consiste en un convento y un templo dedicado a Santo Domingo. Su construcción se remonta a la segunda mitad del siglo XVI y los primeros años del siglo XVII. Destaca el presbiterio en forma de concha y el altar mayor. Tanto el altar principal como los laterales se realizaron en madera de cedro con finos acabados en estilo barroco. Están considerados entre los más bellos de México. En 1939 hubo un incendio que destruyó parte del templo y convento. En la restauración se respetó el estilo del inmueble. Cabe mencionar que el día de la fiesta patronal (8 de agosto) participan activamente los 14 barrios de la localidad y se reciben santos de otras poblaciones.

Para visitar el convento dominico se necesita permiso del párroco. Vale la pena conocer los corredores del claustro bajo y admirar los restos de pintura mural donde están representados santos y santas de la orden dominica. Cada personaje lleva un distintivo ligado a su vida. Los espacios son amplios, se puede acceder al refectorio (comedor) y cocina. Hay infinidad de detalles constructivos: haces de columnas, nervaduras en la bóveda del claustro, arcos en forma de flama, contrafuertes que realzan las proporciones de los muros, etc. Algunas “ventanas arqueológicas” permiten asomarse a otras etapas constructivas del inmueble.

A la entrada de la ciudad se ubica el templo de Santiago apóstol, famoso por las proporciones monumentales del santo y su caballo. En la calle principal se levantaron dos grandes arcos y un reloj. Caminar por la calle principal permite descubrir detalles de la imagen urbana.

Conocer más
En la plaza principal se levantó un monumento en honor al cura Mariano Matamoros y como un reconocimiento por su destacada participación en la lucha de Independencia de México.
En los alrededores existen otros atractivos: balnearios, acueductos ligados a antiguos cascos de haciendas azucareras y la laguna de Epatlán. En esta última puede realizar un recorrido en lancha. Viaje en familia y descubra el arte y la artesanía de México, un patrimonio de los mexicanos que vale la pena conservar y compartir.

*Artículo escrito por Yolanda Trejo y publicado en el portal digital de la revista Vértigo Político, con fecha de 11 de julio de 2014. Enlace http://www.vertigopolitico.com/articulo/37130/Arte-y-colorido-en-Izcar-de-Matamoros